Los ministros del Interior Alfonso Prada y de Justicia y del Derecho, Néstor Iván Osuna Patiño acompañan al jefe de la cartera de Defensa Nacional Iván Velásquez Gómez en la Comisión Primera del Senado de la República.                                                                                                  Foto Daniel Téllez

SE INICIÓ EN LA COMISIÓN PRIMERA DEL SENADO DE LA REPÚBLICA LA DISCUSIÓN SOBRE EL PROYECTO DE ACTO LEGISLATIVO QUE BUSCA ELIMINAR EL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO

CON LA PRESENCIA DEL MINISTRO DE DEFENSA NACIONAL, IVÁN VELÁSQUEZ GÓMEZ, QUIEN FUE CITADO POR VARIOS SENADORES PARA ESCUCHAR SU POSICIÓN CON RESPECTO A LA INICIATIVA, SE LLEVÓ A CABO EL PRIMER DEBATE DE ESTE PROYECTO DE REFORMA A LA CONSTITUCIÓN

En su intervención el ministro de la Defensa Nacional dejó en claro que, para el Gobierno, se deben profesionalizar las Fuerzas Militares y que, por varios motivos, principalmente el presupuestal, se debe eliminar el servicio militar obligatorio de forma gradual sin afectar la operatividad de las FF.MM, “todas estas posibilidades de reforma se tienen que asumir con la mayor responsabilidad, que las capacidades de la fuerza pública no sufran disminución” agregó.

Sin embargo, las voces en contra de esta reforma constitucional radicada por el senador Humberto de la Calle Lombana, se escucharon, como en el caso del congresista del Partido Cambio Radical Carlos Fernando Motoa Solarte, quien resaltó que la eliminación del servicio militar obligatorio afectaría alrededor del 46 por ciento de las actividades operacionales que hoy se adelantan en el país y se centro en los problemas de orden público en departamentos como el Cauca y Valle y del impacto que tendría el reducir el pie de fuerza.

Entre tanto, para el senador del Partido Verde Ariel Fernando Ávila Martínez, hay un error fundamental en creer que si se manda trapa y tropa se combaten organizaciones criminales y agregó que estos delincuentes se atacan con inteligencia y contrainteligencia. De igual forma recalcó que la meta es mandar menos jóvenes sin experiencia a zonas de orden público y enviar hombres más profesionales.

Finalmente, se aprobó que el proyecto continúe su trámite a segundo debate en la plenaria del Senado.